miércoles, 15 de enero de 2020

hay lugares donde imaginarnos (juanmanual de supervivencia - XXXI)


hay lugares donde imaginarnos

hay lugares donde imaginarnos y exhibirnos
tocados por la fuerza
de las circunstancias propicias y el deseo…
con mi nombre en tu boca… con el tuyo en la mía…




domingo, 21 de julio de 2019

Pasaparto (Palabroterías - CCXCVI)

Pasaparto. Documento oficial para poder dar a luz fuera del país de origen o residencia en virtud de los acuerdos internacionales que lo prescriban como imprescindible.

domingo, 7 de julio de 2019

Tezón (Palabrotario - CCXC)




Tezón. Constancia ruda.

Salto en Santo Domingo (Breves relatos - I)


Con inusitada rapidez y una movilidad impropia para sus limitaciones, Xabier, sin que Íñigo pudiera intuirlo ni impedirlo, superó a fuerza de brazos la barrera y cayó al suelo segundos antes del paso de la manada. Correr el encierro no era posible, pero azuzar a los astados… Y lo arrollaron. Íñigo saltó luego, tarde, ya para abrazar en auxilio el cuerpo de su hermano, hendido de jirones blancos y pañuelitos de sangre brotándole por todo el cuerpo.

Desde lo de la enfermedad de su hermano, Íñigo se había negado a correr. Sin él, los encierros tenían menos aliciente. Xabier llegó a proponerle que lo empujara en su silla de ruedas; pero las mañanas de julio de los años últimos pasaron tras las barreras de Estafeta. Aquel año, no obstante, Xabier prefirió la cuesta de Santo Domingo e Íñigo no puso pegas.

Un equipo médico se hizo urgentemente con la situación mientras que Íñigo se maldecía, con desgarradores lamentos, por no haber presentido la intención de su hermano.

-¡Íñigo…! ¡Íñigo…!

Íñigo, entre llantos, no acertaba a responderle viéndole entre espasmos y temblores en el suelo.

-¡Íñigo…; no llores!-, suplicaba Xabier con lastimosos gritos de consuelo y risueñas lágrimas-. ¡Íñigo…! ¡Hermano…! ¡Me duelen las piernas…!

Camalela (Palabrotario - CCLXXXIX)




Camalela, -lo. Persona del servicio de la hostelería que no da una con los pedidos de los clientes.

sábado, 6 de julio de 2019

jueves, 27 de junio de 2019

arenizaje (juanmanual de supervivencia - XXX)


arenizaje

abrí
los ojos… creí
dar crédito a la vi-
da… y
venci-
do volví
a cerrarlos…

sobre mi
nuca y
sobre mi
cuello caí-
a el peso esférico del sol del dí-
a al orto… y
sobre mis
espaldas todo un universo de existencia unánime parecí-
a querer aplastar con su presión todo mi
leve ánimo y
mi
voluntad de supervivencia y
a duras penas me dejaba respirar con la hondura que preci-
sa un náufrago recién arenizado en la ori-
lla del fir-
me li-
toral…

abrí
los ojos… vi
la mano de mi
brazo izquierdo… y
venci-
do volví
a cerrarlos…

sentí
mis
brazos atados a la arena con maromas de agotamiento… mis
extremidades nada nadaban… temí
por mis
brazos abrazados al aparente abandono… al olvi-
do… al princi-
pio de un posi-
ble fin…
nunca en ninguna otra ocasión antes mis
remos tan en-
callados silenciaron tan-
tas ganas de vivir…

abrí
los ojos… moví
los dedos de mi
mano izquierda… y
creí
creer… venci-
do volví
a cerrarlos…

observar hundi-
dos los dedos en la arena tiene un punto mís-
tico que te conecta con el hi-
pocentro del lati-
do del corazón terrestre… ahí
se les da carga de energí-
a a las pi-
las de las de las
tomas de tierra inclui-
das…

moví
los dedos hundi-
dos en la arena de confusa maña… torpe pianis-
ta tocando en la infini-
ta escala de las granuladas teclas…

abrí
los ojos… y
vencí
al peso del agotamiento…
al peso de la casi no existencia…
al peso universal
con todas sus pupilas estelares atenuadas por el azul pisándome…
al contrapeso de la arena…
a la pesadumbre del naufragio voluntario…
o tal vez no tan voluntario…
en la solidaridad de esta solitaria isla…
la playa no me echó una mano… hizo más…
descorrió sus salivosas sábanas sobre mi cuerpo
y vistió mi desmayo con el dulce escalofrío del aliento vital
calándome hasta el tuétano de mis morenos huesos…
mis temblores y la bajamar en ciernes se encargaron del resto
y el sol en su elevación también acusándome
de no muerto con sus indicativos rayos incisivos…

desde entonces camino de cabotaje
por este litoral
y las huellas de mis pasos por los arenosos días
son visuales ecos de mi errancia
por la playa encontrada en la isla perdida…



Barbaridad de princesita de diez años (Suelta de amarres - LIII)


Tú eres una señora
y tú eres un señoro.

Relaj (Palabrotario -CCLXXXIV)




Relaj. Instrumento para medir el tiempo de descanso y distensión.

martes, 25 de junio de 2019

vente conmigo a buscar el mundo (juanmanual de supervivencia - XXIX)


vente conmigo a buscar el mundo

vente conmigo a buscar el mundo…
deja rodar la tierra planeta…
hoy buscaremos cuantas estrellas
quieran fugarse con nuestro sino…

vente conmigo a buscar el mundo…
visitaremos planetas nuevos
en las dispersas constelaciones
de las galaxias del más allá…

vente conmigo a buscar el mundo…
no des más vueltas a la cabeza…
es tan cansado ir tropezándose
con esta piedra cada segundo…

vente conmigo a buscar el mundo…
el punto cero de la salida
del infinito que imaginamos
apenas luce el primer lucero…

vente conmigo a buscar el mundo…
a ver si damos con el principio
ahora que todo da la impresión
de ir rápidamente acabándose…

vente conmigo a buscar el mundo…
que el mundo no sabe que existimos…
de qué nos sirve que exista el mundo
si no lo vamos a conocer…

vente conmigo a buscar el mundo…
demos plantón a las horas muertas…
y a las que lleguen en el futuro
las perderemos de un esquinazo…

vente conmigo a buscar el mundo…
a conocer civilizaciones
que no entendamos ni nos entiendan…
allí está nuestro conocimiento…

vente conmigo a buscar el mundo…
lejos de calles… lejos de redes…
lejos de todos los avatares…
más lejos… un poco más allá…

vente conmigo a buscar el mundo…
una tragedia será quedarnos…
qué nos espera aquí sino suerte
harta de inexorabilidades…

y con tantas estrellas de vida en el cielo esperándonos…



lunes, 24 de junio de 2019

Elejía (Palabrotario - CCLXXXII)



Elejía. Poema lírico que se dedica a los que mueren intoxicados por hipoclorito de sodio

Hoy te vas con el mar (Todo el mar - XI)


Hoy te vas con el mar,
hoy te vas sin pagar:
esta noche no te cobro.

Hoy te irás, ¿volverás?
Luego ya me dirás:
esta noche no te cobro.

Y de volver, ¿vendrías?
Yo contaría los días:
esta noche no te cobro.

De venir, ¿me amarás
y luego zarparás?:
esta noche no te cobro.

De zarpar, ¿llevarías
contigo penas mías?:
esta noche no te cobro.