Aire, agua, tierra, fuego...
¡Sal!: Prodigio de los elementos
y milagro de Naturaleza
cuando la ancestral comunión se hace posible.
Cajón de poemas, comentarios, artículos, noticias, reportajes, crónicas, notas varias, reflexiones, imágenes comentadas y todo aquello que me venga en ganas... Cuando me venga en ganas...
Aire, agua, tierra, fuego...
¡Sal!: Prodigio de los elementos
y milagro de Naturaleza
cuando la ancestral comunión se hace posible.
Los fines de semana que estoy contigo
soy el obligo del universo...
Y las constelaciones se hacen canciones
entre sonrisas, abrazos y besos...
Los fines de semana que estás conmigo
tengo al amigo que siempre quise
y nuestras aventuras son la locura
porque empiezan
donde acaban los cuentos:
con los dos tan felices...
La compasa del loco. Carnaval 2022
Llorar también es de hombres. Quiero decir
de género humano. No exclusivo.
Los árboles lloran sus resinas, verbigracia.
El dragón azul del mar
deja secar su piel, la muda
y derrama sus escamas salitrosa
esparciéndolas por tierras húmedas
de vastos litorales.
Cuando la luna oculta su cara
se muere un poco y parte de cero
y es nueva luna que regala
toíto el cielo a los luceros...
Se vuelve oscura y amablemente
enciende en sombras tantos caminos
que aunque se pierdan mis penitentes
pasitos
yo sé cuál es mi destino...
La cara oculta de la luna. Carnaval 2018
A vivir este día,
que la muerte ya es una suerte
suficiente de eternidad.
Yo imaginaba
que tu presencia era un castillo entre castillos
con cien murallas y mil entradas...
Yo imaginaba
hasta los serpentinos vientos por tus calles
que se arrastraban...
Yo imaginaba
tu atardecer con mil abrazos de colores
que el sol mezclaba...
Yo imaginaba
luego tu noche con tres mil blancas pupilas
trimilenarias...
Tacita mía,
perdona mi imaginación tan atrevida
y equivocada...
Tú eres, Tacita,
tres mil infinitas veces mucho más de lo que yo...,
yo imaginaba...
Lasssss envenenásssss. Carnaval 2019
Una antigua tradición de milenios
enriquece la cultura de los paladares
con la sabrosa pureza del mar
hecho añicos de cristales.
Porque una retirada a tiempo es como una victoria...
Que el mundo loco es como una noria buscando su atardecer...
Quién te ha visto y quién te ve. Carnaval 2006
De vacío
toda la existencia está llena.
Sólo hay que saber reconocer sus límites.
¡Los calaveras vivimos
para morir en voz alta!
Si hay que morir, po se muere
por la Tacita de Plata...
Los calavera. Carnaval 2009
Como animales,
con el mágico poder persuasivo del instinto,
aprendimos a querer lamer la piedra.
Esa fue la primera lección de la sal de la vida.
Luego, ya, dejamos
de ser primitivos.
Un alma muy buena
volando se me fue...
(Cuando aquel marzo de 1978 el destino me restregó en la cara la primera condena de dolor, yo contaba ocho años y medio justo. Mi abuela Isabel dejó la vida a un lado para siempre y yo quedé huérfano de la madre de mi madre, que también era madre mía en mi infantil corazón. Días después, no supe expresar mi dolor de otra manera que escribiendo un poema. Quise hacerlo así y así lo hice. El porqué no acierto a comprenderlo aún, aunque sí reconozco que la idea no era otra que recitárselo a mi madre, rota como pocas veces -si no ninguna- vi luego rota a hija alguna tras perder a su progenitora. Yo, niño, andaba roto también, pero aún desconocía el verdadero significado de la eterna pérdida de un ser querido. Hasta entonces, lo que más me había estremecido fue conocer vía catódica la muerte de Fofó. Y de poesía, sólo sabía recitar -eso sí, con sumo entusiasmo de incipiente rapsoda-, los versos lorquianos a la Virgen con miriñaque de la Soledad.
Espero poder escribir algún día largo y tendido sobre mi abuela Isabel, porque así lo deseo. Pero hoy quiero hablar de mi primer poema, del que recuerdo únicamente los dos primeros versos que cito arriba precediendo a este texto expositivo. El papel con aquel poema escrito lo guardó mi madre. Dónde está hoy, ni mi madre ni yo lo sabemos. Igual aparece algún día entre papeles viejos guardados; pero he buscado y rebuscado una y otra vez y el proceso ha sido del todo infructuoso.
Y lo que quiero decir a colación de todo esto es que yo sólo quería escribir un poema dedicado a mi abuela Isabel para recitárselo a mi madre una luctuosa tarde de aquel año ya lejano. No era mi propósito dar inicio a nada en mi vida. Yo sólo quería escribir un poema.
Pero supongo que aquel día ya empecé a sentirme poeta. Y no gasté un segundo de mis posteriores días de todos estos años en poner remedio a ello. La consecuencia es palpable por evidente, y aquí y así me veo. Nada que objetar. Y es tanto aún lo que deseo contener en más y nuevos versos que...; que, de verdad, no sé si habrá tiempo para tanto. Pero conste, y reitero en rigor de mi verdad, que yo sólo quería escribir un poema.).
En la república de la anarquía...
Donde la música y la poesía
van de la mano pa que el imperio del arte
no se vaya con su corona a otra parte...
Porque esta parte del poniente
lleva al levante de penitente,
el mar lo atrapa con su mar-vivir
y hasta el sol claudica y viene aquí a morir...
La comparsa del loco. Carnaval 2021
Que llueva... Que llueva
cuanto quiera llover...
Virgencita de las cuevas:
¡Dame un poco más de sed!
El chaparrón. Carnaval 2012
Ojalá que mi hora,
cuando me llegue, me llegue
cerquita de estas arenas...
Ojalá que mi hora
sirviera pa llevarme conmigo
unas cuantas de sus penas...
Ojalá que mi hora
sea la hora de la vida
de mis hijos y de sus hijos...
Ojalá que mi hora
no sea mi hora más triste
porque tú no estés conmigo...
Déjame morir en Cai,
morir de por Cai, morir de Cai,
que es una muerte cantá...
Y es una muerte tan dulce
que si la muerte así fuera
hace tiempo hubiera estao yo prepará...
Déjame morir en Cai,
que los pésames se vuelvan
palabras de enhorabuena...
Y ojalá que mi hora
sirviera pa llevarme
unas cuantas de sus penas...
Y ojalá que mi hora,
cuando me llegue, me llegue
cerquita de estas arenas...
La cara oculta de la luna. Carnaval 2018.
No siempre se hacen cosas con sumo placer y en ocasiones, por el contrario, se hacen cosas como si fueran una suma de placeres. Con la alternancia de un año sí y un año no, por circunstancias diversas y sin que respondiera a voluntad ninguna, he venido colaborando con la obra El Carnaval birlado del colega y amigo Manolo Camacho, que puso en marcha por aquello de la pandemia. Para la edición de 2023, compuse y escribí un pasodoble que me apetecía hacer desde hacía tiempo. No en vano, ya en la última cuarteta del popurrit de La comparsa del loco, dejé una pincelada de mis propósitos.
Digo que en esta ocasión fue una suma de placeres porque, además de contribuir a la hermosa iniciativa del colega Camacho, pude llevar a cabo mi intención de dedicar un homenaje póstumo a José Ramos Borrero Requeté, una leyenda de las coplas de los Carnavales de Cádiz con quien tuve ocasión de mantener una bonita amistad cuando me dedicaba a las tareas periodísticas en el periódico San Fernando Información. A raíz de aquella amistad, Requeté decidió considerarme su sobrino carnavalesco, título que llevo con considerable más honor y orgullo que cualquiera de las insignias y reconocimientos carnavalescos que me han concedido y me vayan a conceder.
El pasodoble, musicalmente, es casi un guiño detrás de otro del famoso estribillo que Requeté hizo para la chirigota El profesor Majareta y los niños probetas (1979). En cuanto a la letra, es palpable que se trata de una reivindicación del nombre de su autor para que nunca caiga en el olvido.
El montaje lo hicimos en la anterior sede a la actual de la Peña Carnavalesca Perico Alcántara de Chiclana, que nos dio todas las facilidades para ello. Pedimos una tarde entera para aprender el pasodoble, ensayarlo y grabarlo. Al final, lo hicimos todo en menos de una hora. Pero fue una hora de esas que se pasan volando, disfrutando a lo grande con la experiencia. Esa fue mi sensación y creo adivinar que la del resto del grupo también.
Allí nos reunimos Selu, Jesuly, Budy, Germán y un servidor, El Juanma. Y ojalá se perciba en el vídeo siquiera un atisbo del buen ratito que echamos aquella tarde. Un ratito de los buenos. De los irrepetibles por más que se busque repetirlo. Este no es el video oficial, por así decirlo, que se publicó en el libro, porque grabamos varios. Es otra toma. Y que ahora comparto. Salud.
Y tengo el filtro de la memoria
que se remonta a los más tiempos antiguos
escrita en lienzos con las historias
de murallitas, de cuevas secretas, templos sagrados y castillos...
Y de calles que no parecen calles,
parecen túneles del tiempo
y laberínticamente obligan a hacer piruetas a los vientos
si entre sus adoquines
depositan como ofrenda
una dosis de su aliento...
Cadizcadabra... Las brujas. Carnaval 2014
Tiene el cielo a veces tanto deseo de precipitarse al vacío de los desérticos atardeceres litorales que parece no querer esperar a que las nubes se rompan en lluvia y las arroja al edén de las orillas para que el mar las deshaga con sus olas.
juan manuel romero bey
El loco por su cabeza
se encuentra como en su casa
cuando su universo gira
en presente de indicativo del verbo 'comparsa'.
...
El loco canta las cosas antes de pensarlas
sin miedo ni a lo divino ni a lo mundano
y no es porque en Carnaval se sienta más libre:
se siente más gaditano.
La comparsa del loco. Carnaval 2021
Melkart lunático, la noche del silencio, bajó la cabeza y claudicó ante el espacio abierto delante de sus ojos. Hasta los dioses se humillan cuando Naturaleza Madre se hace inmensamente presente. Y en Cádiz es bahía de paraísos y parque para nocturnas huellas celestes.
juan manuel romero bey
Vivir el presente. ¿Quién propone la clave
para poder parar el tiempo a voluntad?
¿O somos el tiempo
de un presente continuo?
Lo cierto es que vivimos,
pero, no muy lejos,
ya estamos más que muertos.
Sólo tenemos que imaginar la fecha
de nuestra prontísima caducidad.
Tierra mía, tierra madre de sal y de piedra...
Tierra mía que no sabes si estás en el mar o en la tierra...
Tierra mía que eres puente de mar y eres puerta de tierra
y entre banderitas blancas de olitas atlánticas
haces barquitos de guerra...
Lasssss envenenásssss. Carnaval 2019.
Las
coplas que me bebo por Carnavales
curan
mis males de un año entero.
Por
eso siento a veces que sobran meses
en mi almanaque de eterno
Febrero.
Y
si me lo ofrecieran, como un bendito,
ahora mismito yo
firmaría
por que febrero fuera la vida entera,
la
existencia, con sus mil y una noches
y hasta el fin de los días.
La comparsa del loco. Carnaval 2022.