deshoras
y en esas deshoras
entre dioses menos cuarto de la noche
y luna y media de la madrugada
grité mi sueño y dije "hágase la luz"...
y un big bang de primigenios dextrógiros impulsos
dio fe de mi existencia un doce de septiembre...
y así comenzó a caer la arena
del reloj de la playa de mi vida...

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