Llorar también es de hombres. Quiero decir
de género humano. No exclusivo.
Los árboles lloran sus resinas, verbigracia.
Cajón de poemas, comentarios, artículos, noticias, reportajes, crónicas, notas varias, reflexiones, imágenes comentadas y todo aquello que me venga en ganas... Cuando me venga en ganas...
Llorar también es de hombres. Quiero decir
de género humano. No exclusivo.
Los árboles lloran sus resinas, verbigracia.
El dragón azul del mar
deja secar su piel, la muda
y derrama sus escamas salitrosa
esparciéndolas por tierras húmedas
de vastos litorales.
Cuando la luna oculta su cara
se muere un poco y parte de cero
y es nueva luna que regala
toíto el cielo a los luceros...
Se vuelve oscura y amablemente
enciende en sombras tantos caminos
que aunque se pierdan mis penitentes
pasitos
yo sé cuál es mi destino...
La cara oculta de la luna. Carnaval 2018
A vivir este día,
que la muerte ya es una suerte
suficiente de eternidad.
Yo imaginaba
que tu presencia era un castillo entre castillos
con cien murallas y mil entradas...
Yo imaginaba
hasta los serpentinos vientos por tus calles
que se arrastraban...
Yo imaginaba
tu atardecer con mil abrazos de colores
que el sol mezclaba...
Yo imaginaba
luego tu noche con tres mil blancas pupilas
trimilenarias...
Tacita mía,
perdona mi imaginación tan atrevida
y equivocada...
Tú eres, Tacita,
tres mil infinitas veces mucho más de lo que yo...,
yo imaginaba...
Lasssss envenenásssss. Carnaval 2019
Una antigua tradición de milenios
enriquece la cultura de los paladares
con la sabrosa pureza del mar
hecho añicos de cristales.
Porque una retirada a tiempo es como una victoria...
Que el mundo loco es como una noria buscando su atardecer...
Quién te ha visto y quién te ve. Carnaval 2006
De vacío
toda la existencia está llena.
Sólo hay que saber reconocer sus límites.
¡Los calaveras vivimos
para morir en voz alta!
Si hay que morir, po se muere
por la Tacita de Plata...
Los calavera. Carnaval 2009
Como animales,
con el mágico poder persuasivo del instinto,
aprendimos a querer lamer la piedra.
Esa fue la primera lección de la sal de la vida.
Luego, ya, dejamos
de ser primitivos.